miércoles, 31 de octubre de 2012

Mario Vargas Llosa - La Guerra del Fin del Mundo

Brasil, finales del siglo XIX. Antonio Vicente Mendes Maciel, ”O Conselheiro”, profeta y santón itinerante, recorre el estado de Bahía predicando la palabra de Dios, reconstruyendo iglesias y profetizando la llegada inminente del Anticristo.

Su paso por los miserables poblachos bahianos provoca la adhesión de decenas de seguidores que ven en las palabras del profeta la salvación de sus almas y la posibilidad de vivir en permanente santidad. Así, arrastrados por el fulgor milenarista de sus ojos y por su lacónico verbo mesiánico, una cohorte de magníficos personajes le siguen, cada uno con una terrible historia detrás, convirtiéndose a la verdad del Buen Jesús predicada por el santón y dando de paso un giro radical a todas sus vidas.

Su apostolado errabundo, con el tiempo, hace que sus seguidores ya sean legión. Miles de ellos, la mayoría miserables entre los miserables, de todos los oficios y vidas, dedicados a una nueva verdad santa y en permanente procesión, contarán pronto con la adhesión de los temibles bandidos del “sertâo”, los sanguinarios cangaceiros, que liderados por los más malvados y salvajes jefes, Pedraò, Pajeú y el demoníaco Joaó Satán, se convierten a las palabras del Consejero. De la conversión de este último renace Joaó Abade, el nuevo lugarteniente del Consejero y de los elegidos, que decide poner rumbo a un lugar estable, a una nueva Jerusalem que ya ha descendido del cielo: la aldea de Canudos, hacienda propiedad del Barón de Cañabrava.




El mensaje apocalíptico del Consejero termina por identificar al Can, al verdadero Anticristo que es la joven República Brasileña, la cual pretende la permanente separación de la iglesia y del estado, que decreta el matrimonio civil, que obliga a todas las personas a inscribirse en el censo y que, además, impone el sistema métrico decimal. Su ruptura sangrienta con el Anticristo, es decir con la República, no pasa desapercibida por los dos antagónicos partidos póliticos mayoritarios de Bahía: el Partido Reformista Republicano de corte jacobino y burgués, controlado por el cínico Epaminondas Goncalves, y el Partido Autonomista Monárquico gobernado por el Barón de Cañabrava, expoliado en sus propiedades por los iluminados de Canudos.

Ambos identifican a los revoltosos del Belo Monte de formas distintas: los republicanos ven en ellos a unas marionetas, manejadas por los monárquicos, que pretenden le restauración de la Monarquía y sus antiguos usos en el Estado de Bahía a costa de sembrar la inestabilidad política.

Por el contrario , los monárquicos ven en el movimiento de los yagunzos la excusa más propicia para que el gobierno central de Río acabe con cualquier oposición política a la República en el estado de Bahía, el más autónomo y monárquico de todos.

A ellos se une una tercera mirada, la de Galileo Gall, frenólogo y revolucionario escocés, veterano de La Comuna de París. Libertario empedernido que ve en los escogidos de Canudos a los nuevos hijos de la Revolución, que aunque anclados en una retórica milenarista y medieval han conseguido abolir la propiedad privada y el dinero, instaurar el comunismo, “tomar las tierras a un feudal, establecer el amor libre y derrotar a una tropa”.

Tras el fracaso de dos expediciones militares contra los santos, una compañía masacrada y un batallón diezmado, la joven República decide enviar a la mejor unidad del ejército: el Séptimo Regimiento del Brasil, comandado por el enérgico y radicalmente republicano coronel Moreira César, partidario de la República Dictatorial.

Mientras tanto, los nuevos moradores de la Jerusalem Celeste, los Santos de Canudos, con ”O Conselheiro” al frente de su Legión de Elegidos, sabiendo del Fin de los Tiempos y de la Segunda Venida, advertidos de la llegada del Ejército del Anticristo, se preparan para la batalla final, para La Guerra del Fin del Mundo.

Publicado por nando en


Para mi, esta es una de las mejores novelas que he leído. Impresionantes descripciones, personajes complejos y magistralmente expuestos. Una obra monumental.

Olviden los prejuicios que puedan tener sobre Vargas Llosa. Es un hombre muy polémico, de eso no hay dudas, pero es un escritor maravilloso. Les recomiendo esta novela sin mas detalles. Hay que leerla.


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1 comentario:

  1. Es cierto que se trata de un libro impresionante. Te felicito por la reseña.

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