miércoles, 28 de noviembre de 2012

William Golding – El Señor de las Moscas

Un avión que transporta sólo a unos estudiantes británicos es derribado en periodo de guerra a causa de una fuerte tormenta y se estrella contra una isla desierta, siendo los únicos supervivientes. Los niños pasajeros se ven obligados a sobrevivir sin ningún adulto.
Ralph y Piggy, dos de los chicos grandes, encuentran un caracol y utilizan su sonido para reunir al resto de supervivientes. Desde ese momento, el caracol será utilizado como símbolo de poder y potestad en el momento de hablar, convocando a todos a una asamblea cuando la situación lo requiera. Ralph es elegido como líder del grupo, pese a que Jack con sus ansias de poder deseaba esa posición. Para tranquilizarlo, Ralph lo deja a cargo del grupo de cazadores.
Ralph, Jack y otro chico llamado Simón, hacen una expedición y descubren una pequeña montaña. Cuando regresan les informan a los otros que deben encender una fogata para llamar la atención de los barcos que puedan llegar a pasar y de esta forma ser rescatados; el mantener la fogata viva se queda como responsabilidad del grupo de cazadores.
Pronto los niños se olvidan de sus obligaciones y comienzan a jugar y haraganear, mientras Ralph trata de hacerles recordar sus obligaciones. Jack, líder de los cazadores de cerdos salvajes, se empieza a obsesionar con el tema de la cacería después de haberse apiadado de su primer objetivo. Un día, Ralph y Piggy descubren un helicóptero en el horizonte y que la hoguera para llamar la atención se encuentra apagada. Ralph le reprocha su descuido a Jack pero éste no le hace caso pues acaban de cazar a su primer cerdo y hace un enorme festejo junto con el resto de su grupo. Todos los participantes tienen el cuerpo pintado con pinturas tribales.

Pronto se evidencia que los niños más jóvenes, llamados por el resto “peques”, comienzan a tener pesadillas con una fiera que vaga por la isla. A raíz de ese hecho los niños comienzan a tener miedo de la criatura, en especial cuando uno de los peques sugiere que se oculta durante el día en el mar. Jack aprovecha este miedo para controlar a los pequeños.
A la mañana siguiente, Jack vuelve a exigir ser el jefe del grupo, calificando a Ralph de cobarde. Sin embargo, nadie le apoya y Jack decide marcharse a la otra punta de la isla para cazar. Al principio, son pocos los que le siguen. Sin embargo, esa misma tarde cazan un cerdo y organizan un gran banquete, invitando a todos a unirse a su tribu, de la que él es el jefe. En el otro bando sólo quedan Ralph, Piggy y los mellizos Eric y Sam con algunos “peques”.
La cabeza del cerdo que matan Jack y su tribu queda clavada en una estaca como ofrenda a "la bestia". Este símbolo es luego llamado "El señor de las moscas", pues pronto las moscas rodearon la cabeza.
La cabeza de El Señor de las Moscas se sitúa a pocos metros del "lugar secreto" donde Simón se refugiaba y armonizaba con la naturaleza, enturbiando su paz. Simón empieza a tener alucinaciones en las que El Señor de las Moscas le habla y le hace ver que la bestia no es más que parte del salvajismo que vive en cada uno de los niños, y lo amenaza diciendo que tendrá un poco de diversión con él. Tras esta visión Simón cae desmayado. Cuando vuelve en sí, Simón va a la montaña y ve que la bestia no era más que un paracaidista por lo que corre a la playa a contarle a los demás. Sin embargo, con las prisas tropieza y acaba llegando a la playa envuelto en lodo y caminando a cuatro patas. Los niños, asustados al verle aparacer así, lo confunden con la bestia y le atacan, muriendo a manos de la irracional masa antes de que pudiera dar su noticia.
En el campamento original, todos evitan hablar de lo ocurrido la noche anterior, aunque todos menos Piggy se sienten culpables por haber participado en la histeria colectiva que acabó con Simón. La mayor preocupación es mantener la hoguera para ser rescatados. Sin embargo, ésta ha tenido que ser trasladada a la playa, por miedo a la bestia que habita en la montaña, y apenas se distingue su humo. Además, son muy pocos para mantener la hoguera encendida todo el día.
Aprovechando la oscuridad de la noche, Jack y dos de sus cazadores más crueles, Roger y Maurice, atacan al grupo de Ralph para robarle las gafas a Piggy, la única forma que tienen de hacer fuego para cocinar los cerdos que cazan. A la mañana siguiente, los chicos van al campamento de Jack para hacerle entrar en razón. Pero éste pelea con lanzas contra Ralph y se niega a devolverle las gafas a Piggy ni a respetar la autoridad de la caracol, que porta Piggy entre sus manos. Mientras pelea con Ralph, Jack ordena a su tribu que atrapen a Eric y Sam, que son hechos prisioneros. A su vez, Roger lanza una roca gigante contra Ralph, pero éste la esquiva y acaba impactando contra Piggy, ciego sin sus gafas. La roca destroza la caracol y mata a Piggy.
Ralph escapa. En la noche se acerca al campamento cuando los mellizos están haciendo guardia. Ellos le cuentan que Jack y Roger planean lanzar a toda la tribu en su búsqueda por toda la isla, así que Ralph busca un escondite para pasar la noche, comunicándoselo a los mellizos por si quieren huir con él.
Por la mañana, Jack amenaza a los mellizos para que le digan la ubicación de Ralph. En su huida, Ralph toma la estaca que era parte del Señor de las Moscas y se esconde en donde no pueden alcanzarlo, atacando con la estaca a todos los que se acercan. Jack decide prender fuego a toda la isla para que Ralph no tenga sitio para esconderse, por lo que Ralph tiene que huir tanto del fuego como de los cazadores, que estrechan el círculo cada vez más. Finalmente, después de una terrible persecución, llega a la playa, en donde cae exhausto esperando su terrible muerte. Sin embargo, al levantar la cabeza se encuentra con un general del ejército que había divisado el humo causado por Jack y su tribu, por lo que finalmente fueron todos rescatados, aunque ninguno con sentimientos inmediatos de alegría, conscientes de la pérdida de su inocencia infantil.
A lo largo de toda la novela Golding explora dos temas en particular: la civilización contra la barbarie y la pérdida de la inocencia infantil. Al ser una alegoría de la naturaleza humana, cada personaje representa diferentes aspectos de las personas. Ralph el orden y la civilización. Piggy la razón y cordura de la sociedad. Jack el deseo de poder y la maldad. Roger la crueldad y el sadismo en su mayor escala. Simón la bondad natural del hombre.
La novela, publicada en 1954,  tiene una marcada influencia de La Isla de Coral (1857) de Robert Michael Ballantyne. Golding resalta esa influencia al llamar a sus dos protagonistas igual que dos de los personajes principales de la novela de Ballantyne, Ralph y Jack. También tiene un claro antecedente en Dos años de vacaciones (1888), una de las novelas menos conocidas de Julio Verne. El tema es completamente análogo y plantea los conflictos por el poder entre niños perdidos en una isla sin adultos. Por su carácter de distopía es comparable a Un mundo feliz (1932) de Aldous Huxley, publicada 22 años antes.

Fuente
http://es.wikipedia.org/wiki/El_se%C3%B1or_de_las_moscas_(novela)


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1 comentario:

  1. La historia parece trillada, porque en la televisión la gastaron. Pero se trata de una historia magistral, con personajes geniales. Muy recomendable.

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